La dieta blanca después del blanqueamiento dental

Después de someterte a un blanqueamiento dental, es crucial seguir una dieta blanca para prolongar los efectos del tratamiento. Este régimen alimenticio te ayudará a evitar la absorción de pigmentos en tus dientes recién blanqueados, manteniendo tu sonrisa más brillante por más tiempo. Aquí te explicamos qué alimentos debes incluir y cuáles evitar para cuidar de tu sonrisa post-tratamiento.

Entendiendo el blanqueamiento dental

El blanqueamiento dental es un procedimiento estético que busca eliminar manchas y aclarar el tono de tus dientes. Tras el tratamiento, el esmalte dental se vuelve ligeramente poroso, lo que requiere de cuidados especiales, como la dieta blanca, para evitar manchas adicionales y garantizar resultados duraderos.

¿Qué es la dieta blanca?

La dieta blanca limita el consumo de alimentos y bebidas que pueden teñir tus dientes. Durante las primeras 48 horas post-blanqueamiento, es vital seguir esta dieta, aunque extenderla a 4 o 5 días es lo ideal, especialmente si consumes alimentos pigmentados en grandes cantidades.

Alimentos permitidos:

Lácteos como leche, queso y yogur (sin frutas que manchen).
Carne magra y pescado blanco.
Legumbres claras, como garbanzos o judías blancas.
Vegetales crudos o cocidos, excluyendo alcachofas y espinacas.
Frutas de baja pigmentación como manzana, pera y plátano.
Huevo, pasta (sin salsa), arroz y patata.
Bebidas recomendadas: agua y, si deseas vino, que sea blanco.

Alimentos a evitar:

Bebidas pigmentadas como vino tinto, café y té.
Bebidas gaseosas y frutos rojos.
Vegetales pigmentados y cítricos.
Helados, sorbetes, zumos y salsas industriales.
Especias y colorantes, así como chocolate negro y alimentos grasos.

Consejos adicionales:

Organiza tus menús con antelación, optando por comidas caseras.
Sustituye el café por batidos de leche o bebidas vegetales.
Evita salsas y especias que puedan manchar tus dientes.
Mantén una higiene oral rigurosa, evitando productos con colorantes.

Cuidados importantes Post-tratamiento:

Evita el tabaco y consume mucha agua.
Cuida tu higiene oral, utilizando hilo dental y cepillando tus dientes tres veces al día.
Consulta a tu dentista antes de usar dentífricos blanqueantes.
Siguiendo estos consejos y manteniendo una dieta blanca después de tu blanqueamiento dental, podrás disfrutar de una sonrisa más brillante por más tiempo. Recuerda, siempre es mejor seguir las recomendaciones de tu odontólogo y evitar métodos caseros no supervisados.

¿Preparado para sonreír?
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